Se advierte al personal que el texto que retomamos a continuación, publicado originalmente en 1994, pero aún vigente, no es apto para estómagos sensibles. Después no digas que no te avisamos.
Ruiz, experto teórico en dietas — pesa 90 kilos y mide 1,50 — es también un aventurero de la gastronomía. Esto significa que se come lo que sea y donde sea. Esta práctica le ha permitido establecer su propia clasificación de los restaurantes callejeros, de esos que se encuentran múltiples calles y esquinas de Colombia.
- Bajo su propio riesgo. Son aquellos negocios donde el pan es verde, la leche amarilla, el arroz negro y la carne blanca; la mesera tiene caspa y el cocinero lanza enormes estornudos que se escuchan en todo el restaurante. Eso sí: Son muy baratos.
- Coma y no pregunte. Son aquellos negocios donde todo es de su color normal, está bien servido, el comedor es limpio, y la comida es aceptable, pero sigue siendo sospechosamente barato. Normalmente, la carne es inclasificable.
- La trampa. Son aquellos negocios donde es un poco más barato, pero uno descubre el porqué en el momento de la comida. Algunos porqués típicos son:
- La sopa es un caldo transparente con tres arroces flotando.
- El arroz ocupa el 90 por ciento del plato.
- La comida parece un concurso de "Encuentre usted la carne".
- El jugo (o agua lejanamente saborizada) se sirve en vasos de aguardiente.
- El plato principal, todos los días, es un arroz mixto de origen desconocido.
- El compensado. Es aquel restaurante que tiene un precio normal y un almuerzo normal, pero agregan algún servicio especial para captar más clientes. Estos servicios pueden ser desde huevo adicional gratis, hasta posibilidad de escoger carnes, autoservicio de sopa, principios variables o personal de atención con pinta sexy.
- El ejecutivo. Es aquel restaurante donde sirven menos y cobran más caro.
- El de plato especial. Es aquel restaurante donde se inventan dos menús. Uno diario, completo y barato, y otro caro, escaso y que le sirve al dueño para desencartarse de algo que compró en promoción (o que sobró del día anterior).
- El consentidor. Es aquel donde el cocinero, o la mesera, o el mesero, o alguien tiene preferencias para con determinado cliente, y por eso la misma bandeja paisa puede parecer — según el consumidor — una ración de guerra o un festín para gigantes.
- El típico. Es aquel donde le sirven a uno el mismo arroz, los mismos frijoles, y la misma carne que en el de la esquina, pero le cobran 5 veces más por el sólo hecho de tener un letrero con mala "Hortografia" y meseros vestidos de alpargatas.
- El chino popular. Coma y no pregunte.
- El fino. Es aquel a donde los tipos como Ruiz, como usted o como yo sólo van cuando les pagan la prima.

Muy gracioso y muy asqueroso sobretodo el primero
ResponderEliminarSe le dijo, se le advirtió, se le recomendó...
EliminarDios mío! Mejor comer en la casa
ResponderEliminarO no preguntar. Gracias por el comentario,
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