Nota de la redacción. Hace como 40 años cometimos este texto, que retomamos (ligeramente ajustado para adaptarlo a tiempos presentes) con motivo del día y mes de la madre. Como es bastante largo, va en dos partes. Una va hoy y la otra la próxima semana. Gracias por leer y, como siempre, comentarios y aportes son bienvenidos.
Madre no hay más que una, sostiene un antiguo proverbio. Sin embargo, la Real Academia de la Lengua no piensa lo mismo, ya que en su diccionario el término madre tiene 18 significados diferentes.
No son las única acepciones que recibe la maternal palabra. Hay madres que se han convertido en cordilleras. Otras son apellidos. Algunas se utilizan en la minería o forman parte de nuestra corteza cerebral.
Hay madrecillas, madremontes, madres de agua, madreperlas, madreviejas, madrelocas, madres de culebra, madres cacao y lenguas madre. Para el penalista del Siglo XIX, una madre de familia era algo diferente de lo que es ahora. Y si le preguntamos a un médico qué hacer con la madre de niños, posiblemente recete un medicamento para la enfermedad que recibe este nombre.
El sustantivo que nombra a la mujer que le da la vida a la especie humana puede ser un espíritu infernal que se roba a los niños para comérselos. O una sociedad bufa de la Edad Media. Para el ingeniero acústico es un tipo especial de molde. Para el llanero es un río seco y para el jinete, un paso especial que siguen los caballos que aún no han sido amaestrados.
Lo que encierra una palabra
El término madre viene del latín mater. Por un curioso fenómeno lingüístico muchas lenguas, incluidas las que no son romances utilizan expresiones similares (mother en inglés, mama en ruso. Hasta en chino y coreano suena la m en el nombre).
La madre no da únicamente hijos. También origina palabras derivadas al por mayor. Comadre, comadrona, madrastra, madriguera, madrina, maternal, maternidad, materno, matriarcado, matricida, matriz, matrona y metrópoli, se encuentran entre los “hijos” de este matrimonio (otro derivado) entre la madre y el idioma.
La Real Academia de la Lengua en su diccionario incluye 18 significados. Hay de todo tipo. Desde el poco poético pero bastante significativo de “Animal hembra que ha parido una o más crías”, hasta el que habla de "Alcantarilla o cloaca maestra”.
Se dice que ser madre es un honor. Además puede ser un título. Es la mención que se le otorga a las religiosas o a las personas que en hospitales y casas de recogimiento están a cargo del manejo. Asi también se les llama a las ancianas de un pueblo, sin importar su estado civil presente o pasado, o su historial médico en lo que a procreación se refiere.
Los caballos que no han sido entrenados tienen un trotecito corto denominado “Paso de la madre”. En los barriles de vino, mosto o vinagre también hay madres. Es el nombre que reciben los residuos asentados en el fondo de los recipientes.
Dime qué haces y te diré y qué madre tienes
Para el abogado del siglo 19, la madre de familia era aquella que vivía en su casa honestamente y tenía buenas costumbres, aunque no engendrara. Existía la madre sacrílega, que era la que daba a luz al hijo de un religioso o que paría formando parte de una comunidad católica.
En cambio, el químico moderno habla de las aguas madre, que son las que restan de una solución salina que se ha hecho cristalizar. Por su parte, en tiempos pasados los médicos atendían de vez en cuando el denominado mal de madre, nombre atribuido a diferentes dolencias (algunas bastante curiosas, por no decir cuestionables) que afectaban a las mujeres.
Los mineros colombianos denominaban madres a las piedras que se encontraban reunidas al oro cuando terminaba el proceso de lavado. Si necesitaban sacarle brillo a algo metálico recurrían a la madre del oro, piedra que se utilizaba para estos menesteres.
Los lingüistas se refieren al latín como lengua madre de los idiomas conocidos como romances. Y los historiadores latinoamericanos le endilgaron a España el apelativo de Madre Patria.
(Continuará)
