miércoles, 7 de enero de 2026

Superpoderes


No vienen de otros planetas. No viven las consecuencias de algún curioso accidente. No son multimillonarios con acceso a tecnologías de vanguardia. No tienen origen en un universo paralelo o en una dimensión alterna. No nacieron con algo raro en los genes.

Se ven como usted y yo. Son como usted y yo. Bueno, casi. Porque viven con una condición que los hace diferentes. Condición que ellos mismos no controlan del todo. A veces para bien, a veces no tanto. Es su superpoder. Van ejemplos.

Cronotarde, el hombre retraso. Llega tarde. A todos nos pasa alguna vez. A él, la totalidad de las veces. No importa la hora. No importa el día. No importa el lugar. En cualquier situación aparece minutos (o más) después del momento predefinido. Le ponen cita en su casa a la hora de levantarse… y llega tarde. Lo convocan intencionalmente 20 minutos antes y llega 20 minutos después. Nunca es su propósito. Pero siempre pasa algo. Es el superpoder de Cronotarde.  

Tranca, la paralizadora.  La suma de un lugar específico, una circunstancia particular y un instante preciso inmoviliza a los demás. El carro varado a la hora pico en el cruce más estrecho. Quien se para a contestar el teléfono justo en la única puerta a la hora de entrada o salida. El tiquete con algún problema de último momento en la fila de abordaje.Le pasa a una sola persona pero detiene lo que debería ser un flujo continuo. Es lo que ella hace. Sin proponérselo, sin desearlo, Tranca siempre arma el trancón.

Sinfín, el interminable. Actúa en escenarios laborales, académicos, científicos y similares. La reunión fue exitosa. O no tanto. El personal está cansado. El moderador, coordinador, jefe o lo que sea está a punto de declarar el cierre oficial. Entonces Sinfín pide la palabra. Y hace esa pregunta. Demasiado compleja para una respuesta rápida. Demasiado urgente para aplazar su análisis. Demasiado oportuna para haberla dejado hasta el final. Es inevitable extender el encuentro hasta agotar el tema.  Sinfín lo ha hecho de nuevo. 

Lookalike, la parecida. Comienza con la invitación. Boda. Evento social de alcance cultural como lanzamiento de libro, inauguración de exposición o concierto exclusivo. Ceremonia para entregar premios al mérito en áreas específicas. Alfombra roja con cualquier excusa. Ella escoge la ropa que usará. Puede ser decisión de última hora. O también días de planificación, búsqueda y selección. Adquiere algo solo para la ocasión o retoma piezas de su guardarropa. No importa. Haga lo que haga, al llegar al sitio siempre habrá otra mujer vestida exactamente igual a Lookalike, la parecida.

Tecnot, el demoledor. Alguna condición en su cargo lo hace indispensable. Es de los niveles más altos o pocos hacen lo que él hace. En soporte técnico es tabú. No pronuncian su nombre en voz alta. Buscan excusas, se esconden, hacen lo posible por evitarlo. Si hay algún novato, se lo endosan sin compasión. El nuevo, inocentemente, atenderá el servicio y descubrirá lo que sus colegas ya conocen. Tecnot, el demoledor, tiende a cacharrear con el computador de dotación. Así es como genera tal desbarajuste en la máquina que el más avezado de los ingenieros requerirá horas de trabajo para solucionar el galimatías creado por las manitas creativas del sujeto. 

Yoyá, la experimentada. Son jóvenes. Viven para las nuevas experiencias. Son cazadores de sensaciones. Andan por la existencia en busca de actividades que trasciendan la rutina, que generen impresiones imborrables; de momentos que marcarán la existencia. Se reúnen en grupo a planear la próxima vivencia. Esa totalmente novedosa. Esa que dejará por igual satisfacciones para la pasión y el intelecto. Esa que Yoyá... ya hizo. No importa lo innovador, exótico o singular de la propuesta, ella siempre los mira, sonríe y suelta el consabido ”Yo ya hice eso, pero no hay problema, voy otra vez”.

Platofijo, el desubicado. En la hamburguesería pregunta si venden pizza. En la pizzería mira una y otra vez el menú en búsqueda de, por lo menos, un sándwich de carne molida. Va al asadero de pollo donde se antoja de pescado. En el restaurante de carnes pregunta por la opción vegetariana y en el vegetariano interroga concienzudamente al mesero en busca de unos chorizitos o algo así de entrada. Realmente come de todo pero Platofijo, el desubicado, está siempre, a la hora de pedir su comida, en el lugar equivocado.

Malaseña, el desorientador. Da explicaciones detalladas a todo el que se las pide. Les señala hasta donde deben avanzar, cuando voltear, que puntos de referencia buscar y la forma más rápida de llegar a su destino. Destinos a los que ellos nunca llegarán en el primer intento. Las instrucciones de Malaseña siempre incluyen ese pequeño e insignificante detalle que desvía al orientado de su meta. Es derecha, pero Malaseña dijo izquierda. Son cinco cuadras, pero él habló de seis. La puerta es roja, pero el tipo aseguro que buscaran la verde. No es mala intención. Son pequeños lapsos de memoria que se manifiestan en los momentos menos adecuados. Ese es su superpoder.


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Amilcaradas pregunta, el mundo responde (espero) (y 2)

Simplemente, feliz año. Hoy cualquier otra frase sobra. Y como lo anunciamos el pasado 24 de diciembre seguimos repasando trabajos anteriores con la pregunta (en diversas versiones) de, ¿y tú, que harías? 

Aquí vamos con el segundo round.

11. A ti, o a alguien que conoces, ¿le ha ocurrido una situación similar, cuando un hecho que jamás ocurre se presenta justo en el peor momento posible? Eso nunca pasa.

12. Ahora cuéntanos, ¿cómo te ha ido en las actividades que organiza la empresa para promover la integración corporativa?   Dinámica de clima organizacional.

13. ¿Tú también asistes a reuniones de propietarios? ¿Y qué personajes recuerdas? Asambleístas a la carta.

14. En esta época de integración y encuentros, ¿tú también te has encontrado con extraños personajes en tus primeros contactos oficiales con la parentela de tu pareja? Ñapa familiar.

15. En tu teléfono o tu correo, ¿también llegan esas comunicaciones sospechosamente íntimas de gente que no conoces? Especialmente para ti.

16. ¿Cuál es ese producto, servicio o hábito que adquiriste (o por lo menos pensaste en adquirir) que iba a terminar de una vez por todas con la totalidad de tus problemas? Soluciones mágicas modelo 2016.

17. Y tú, ¿alguna vez te has apoyado en Charles para enfrentar un problema académico, personal o laboral? Llamen a Charles.

18. Donde tú vives, ¿sonidos y olores también revelan rutinas y secretos ? ¿Cómo cuáles, por ejemplo? Tribulaciones de un vecino bien informado.

19. Cuéntanos, ¿muchos años después, aún existen preguntas sin respuesta acerca del lugar donde pasaste tus primeros años? Misterios de la casa grande. 

10. En tu entorno, ¿has sido testigo, o participado, de una oleada súbita e imparable alrededor de una negocio cuya rentabilidad es tan maravillosa como efímera? Crónicas de histerias piramidales.

A todos los que en el 2025 o en cualquier momento han pasado por estas páginas mi agradecimiento. En medio de tantas noticias complicadas y problemas de la vida diaria, la única aspiración del autor es robarle al personal una sonrisa semanal. 

Aspiramos a seguir en las mismas durante el 2026.